Open Door, Buenos Aires

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Open Door
Open Door is located in Argentina
Open Door
Open Door
Location in Argentina
Open Door is located in Argentina
Open Door
Open Door
Location in Buenos Aires Province
Coordinates: 34°00′S 59°04′W / 34.000°S 59.067°W / -34.000; -59.067Coordinates: 34°00′S 59°04′W / 34.000°S 59.067°W / -34.000; -59.067
Country  Argentina
Province Buenos Aires province flag.png Buenos Aires
Partido Luján
Elevation 27 m (89 ft)
Population (2001 census [INDEC])
 • Total 5,014
CPA Base B 6708
Area code(s) +54 2323

Open Door is a small town in Luján Partido, Buenos Aires Province, Argentina.

History[edit]

The settlemeny was founded in the early 20th Century, and like many other settlements in Argentina the original nucleus of the settlement was a railway station. The settlement was originally called "Colonia Nacional Psiquiátrica Domingo Cabred", but the name changed to Open Door (from Domingo Cabred's "Puerta Abierta" policy).

Enfermera estrangulada en psiquiátrico en Open Door Edición impresa. Se trata de Claudia Rey. El sospechoso es un interno que mantenía una relación sentimental con la mujer desde hacía cuatro años POR: GRUPO CRÓNICA 02/05/2014 5:15:43

Conmoción en un reconocido neuropsiquiátrico de la localidad bonaerense de Open Door, donde en las últimas horas una enfermera fue hallada en estado agonizante, semidesnuda y con claras marcas de haber sido estrangulada. El sospechoso del asesinato es un interno del mismo establecimiento, quien mantenía una relación sentimental con la mujer. Sin embargo, el sujeto continúa internado en el centro de salud mental y los hijos de la víctima denunciaron haberlo visto en las inmediaciones de su vivienda, horas después de consumado el homicidio.

Una enfermera de la Colonia Cabred, identificada como Claudia Rey, murió por razones hasta el momento confusas, luego de ser hallada en una habitación del Pabellón 3, en el cual se desempeñaba, desnuda de la cintura para abajo, convulsionando y con marcas de estrangulamiento en el cuello. Fue un paciente del neuropsiquiátrico quien alertó a otra enfermera sobre el estado de Rey, quien finalmente murió pocos minutos después de su arribo a la Clínica Güemes, de la localidad bonaerense de Luján. Justamente, es el interno el principal sospechoso para los investigadores, puesto que mantenía una relación amorosa con la víctima desde hace cuatro años, a quien llamaba “mi novia” ante el resto de los alojados y con el propio personal del centro de salud mental, según revelaron fuentes policiales a Crónica. Las sospechas hacia el sujeto se fundan en la forma en cómo fue encontrada la enfermera, sin pantalones ni ropa interior y con una clara marca de haber sido asesinada por asfixia, compatibles con un móvil pasional. Por si fueran pocos semejantes indicios, los hijos de Rey aseguraron haber visto al paciente en las cercanías de la vivienda familiar, horas después de la muerte de su madre.

EL RECUERDO DE LA DOCTORA GIUBILEO

La psiquiatra Cecilia Enriqueta Giubileo tenía 39 años y trabajo en un anexo de la colonia Domingo Cabred situada en el pueblo de Torres. Su última guardia en ese hospital, denominado Colonia Montes de Oca, fue el domingo 16 de junio de 1985. Firmó el ingreso a las 21.38 de ese dia y a las 0.15 del lunes 17 se encontró Con un enfermero que le preguntó:

“¿Alguna novedad doctora?”, le preguntó.

“Vengo del Pabellón 7, atendí una urticaria gigante”, le respondió la doctora Guibileo, que a partir de ese momento, se convertiría en el mayor misterio de la historia policial de la Argentina.

La causa N° 67.735 abierta por su desapareción fue, después de varios meses de iniciarse, recalificada como “presunta privación ilegal de la libertad”. Y así quedó hasta que se cerró en el

Juzgado de Transición N° 2 de Mercedes. El caso quedó definitivamente impune.

EL CASO GIUBILEO: UN MISTERIO ARGENTINO. Desde Avellaneda, Buenos Aires, Argentina, Teby Chiacchio escribe para 'CrimenyCriminologo' sobre una desaparición misteriosa. Un interrogante que tras más de 28 años aún hoy no tiene respuesta. El joven Teby nos trae el caso de Cecilia Enriqueta Giubileo


Los años 80 fueron turbulentos para Argentina. Hay un antes y un después en ese país tras esa década. La guerra de Malvinas. La caída de la nefasta dictadura militar. La vuelta de la democracia, siendo Raúl Alfonsín, un ex diputado originario de la ciudad de Chascomus, elegido como presidente por más de siete millones de personas. El positivo destape cultural tras el cese de la opresión y censura militar. El crecimiento de la diversidad. Momentos épicos tras la victoria en la Copa del Mundo en México.

En esa montaña rusa de cambios, transformaciones y emociones aparecería un caso enigmático que aún sigue sin resolverse. Un hecho rodeado de preguntas, incógnitas y dudas, pero ante todo incertidumbres y factores que no llevaban a ninguna resolución final. Un acontecimiento que fue protagonista de cada uno de los medios de comunicación argentinos de la época. La desaparición de la doctora Cecilia Enriqueta Giubileo.

La noche del 16 de Junio de 1985 se comportó como una típica escena noctámbula invernal: Frío, nubosidad y tendencias lluviosas rumbo a la madrugada. Desde las 21.38 Cecilia Giubileo, médica psiquiatra de 39 años, se encontraba haciendo guardia en el hospital-colonia Montes de Oca. Ella era una bella mujer, muy dedicada a su oficio. Incluso derivaba su tiempo libre en investigaciones médicas. El permanente contacto con las tristezas y penurias de sus pacientes habían creado en ella una fortaleza profesional destacable. El costado afectivo de su vida se encontraba escaso en aquel momento. A comienzos de los 70 había vivido en España con su esposo Pablo Chabrol. Pero el afecto matrimonial fue desapareciendo y finalmente regresaría a tierras argentinas para instalarse en Lujan, ciudad perteneciente a la provincia de Buenos Aires, en el año 1974. En aquel lugar estaba el Montes de Oca, un hospital muy deteriorado que por momentos parecía tierra de nadie, con casi 1200 pacientes. En ese conjunto de pabellones desolados por los días y más aún por las noches trabajó la doctora Giubileo hasta su desaparición. Eran las 0.15. La madrugada del 17 de Junio comenzaba a dar sus primeros pasos. La madrugada ya era un hecho. Un enfermero, apellidado Novello, coincidió con la doctora en uno de los tantos senderos entre pabellón y pabellón. Le haría una pregunta casi de rutina. Sin saberlo, él escucharía las últimas palabras conocidas de Giubileo hasta el momento:

- ¿Alguna novedad doctora? –Le pregunto Novello

- Vengo del pabellón siete. Atendí una urticaria gigante. – Respondió Giubileo

Durante las tres horas en la que se sabe que estuvo presente en la guardia, la doctora ya había atendido a un paciente con bronquitis y se había encargado de los trámites de una familia que venían a retirar el cuerpo de un interno fallecido. Vestida con una campera celeste, un pantalón azul de deporte y un par de zapatillas blancas, se dirigió a su respectivo cuarto donde pasaba las madrugadas durante los días de guardia. Se sabe que pidió tres cigarrillos y que su plan era dedicarse a la lectura hasta que otro interno requiriera de su ayuda. El resto es un misterio. Para cuando llegó el amanecer, no había rastros de Cecilia Giubileo en todo el hospital.

La mañana ya estaba asentada. El mal clima seguía presente. Hallaron en el cuarto de la doctora la cama sin hacer y un par de zapatos marrones en su mesita de cama. Su vehículo un Renault, seguía en el estacionamiento. De su maletín y su bolso no había ni rastro. De ella tampoco. El tiempo comenzó a transcurrir y la incertidumbre era cada vez mayor. Pocos días después, preocupados por la ausencia de su amiga, cercanos a la doctora denunciaron su desaparición. Es casi desesperante saber que, casi 28 años después, desde aquel día hasta la fecha, el paradero de Giubileo es una pregunta sin respuesta. Sin embargo, se desarrollaron hipótesis de diversas características (cabe decir que el caso tuvo como factor un despliegue mediático que por momentos rozo el morbo) que buscaban explicar el paradero de Giubileo. Primero, que un interno la había atacado. Fue prácticamente descartada: Era imposible de pensar que una persona con problemas mentales y residente de una institución como la del hospital-colonia Montes de Oca podía organizar de manera tan limpia un homicidio. El secuestro era algo impensable ya que nunca se pidió ningún rescate. También se comentó la posibilidad de un crimen asociado con la nefasta dictadura militar que azotó a Argentina tan solo tres años atrás de la desaparición de la doctora. Ella había sido militante del Partido de Izquierda de joven, participando en huelgas y manifestaciones, estando presente incluso en el “Cordobazo” de 1969, una protesta dada en la provincia de Córdoba, de donde Giubileo era originaria, que llevó a la caída del presidente de facto de por ese entonces, Juan Carlos Onganía. En la familia de su ex esposo, Pablo Chabrol, también había un antecedente similar.

Sin embargo, las teorías recientemente redactadas serían reducidas por una mayor. Una igual de trágica y nefasta, pero de alguna manera inédita en aquellos años. Las investigaciones desde el periodismo comenzaron a abrir una puerta que llevaba a una dimensión oscura y siniestra. Una puerta que la Doctora Giubileo abrió. Y es ese hecho el que posiblemente le costó la vida.

En ese hospital casi abandonado, y de aspecto siniestro, muchos pacientes caminaban por sus pasillos desiertos sin tener un origen claro. Una familia que jamás lo reclamó o un afecto cercano que jamás se acercó al Montes de Oca. A eso le sumamos una tasa de mortalidad notable en el lugar. ¿A dónde iban a parar esos cuerpos fallecidos que no tuvieron familia en vida?

En aquella fría noche de Junio, lluviosa y oscura, la desaparición de Cecilia Giubileo podía estar asociada con el tráfico de órganos de pacientes difuntos. Aquella mujer vio algo que nunca tendría que haber visto y supo algo que nunca tuvo que haber sabido. Esa mujer, que según los medios ya tenía sospecha en torno a irregularidades en el manejo de fallecidos (a un amigo cercano suyo le había comentado algo similar), había sido testigo de una prueba clave de que en el Montes de Oca ocurría un tráfico de personas. Nefastamente, eso le costaría la vida.

El director del hospital, quien había dicho que Giubileo había abandonado la guardia por decisión propia, fue arrestado. Falleció en la cárcel sin nunca dar datos en torno al caso. El periodismo y las investigaciones desde profesionales del tema comenzaron a desenmascarar un rostro malévolo que reinaba en el Montes de Oca. Comenzaron a plantearse dudas, como por qué no se había dragado el lecho de la laguna de Open Door (localidad dentro de Luján donde estaba el hospital) donde se decía que podía llegar a estar el cuerpo de la médica. Extracciones de córneas, hígados y otros intestinos para buscar ganancias. Pacientes parapléjicos que según los encargados del lugar “se habían escapado”. Un índice de muertos que cada vez era más grande. Y en medio de ese tornado repugnante, una doctora que desaparece una helada noche de invierno.

La BBC llegó a documentar lo ocurrido cuando la difusión tomo tintes casi mundiales. Varios periodistas, entre ellos Enrique Sdrech, incansable seguidor del caso y autor del libro “Giubileo, un caso abierto”, recibieron amenazas de muerte. Los posibles testigos, pacientes con tendencias enfermizas, no podían mantener un testimonio confiable.

Pistas que no llevaban a nada. Callejones sin salida de testigos. Investigaciones que llevaban a los encargados del caso una y otra vez hasta el punto de la partida de este caso horroroso. Las dudas y preguntas sin respuesta se mezclaban en influencia con la desesperación ante no poder aclarar el suceso.

El tiempo pasó. La clínica continuó funcionando. Quienes siguieron el caso desde el lado periodístico ya son hombres retirados de su oficio y algunos incluso fallecieron por el paso del tiempo. Los 80 quedaron atrás. Open Door sigue siendo nombrando como lugar de aquel misterio aún inexplicable, pero con menos intensidad de la brindada hace poco menos de treinta años. Con el tiempo aparecieron hipótesis delirantes (entre ellas, una que indicaba que circulaba un video de Giubileo pidiendo que no la busquen más porque se encontraba en un “lugar de paz y armonía”) que luego quedarían como falacias.

Lo único que se mantiene intacto es la pregunta que aún suena por cada pasillo del Hospital Montes de Oca y, seguramente, en la cabeza de quienes siguieron este caso con el paso del tiempo: ¿Dónde está Cecilia Giubileo?

External links[edit]

Municipal information: Municipal Affairs Federal Institute (IFAM), Municipal Affairs Secretariat, Ministry of Interior, Argentina. (Spanish)